Hombre sobre una cama es una intervención sitio específico y procesos de imagen en tiempo real a través de un pequeño software creado especialmente para esta pieza en la plataforma Processing.
Hombre sobre una cama habla de ese lugar de lo privado situando la cama como refugio e intimidad y despojándolo hacia el espacio público. Cuestiona como las nuevas estructuras de vivienda van acortando y borrando la brecha entre público/privado. Por su parte las tecnologías de la exhibición en internet y redes sociales, donde el aparecer parece que cada vez más relevante, se relaciona con estos espacios que quedan atrapados entre decenas de de ventanas de los altos edificios que circundan los patios de las casa antiguas de Buenos Aires.
Un espacio que se ocupa como pantalla de proyección y que está a la vista de los vecinos que habitan los edificios, espacios donde lo íntimo , lo privado queda a la vista de lo público.
Programación y dirección: Brisa MP
Performance: José Luis Leiva
Sonido para video: Fabián Kesler
Video registro: José Miguel Carrasco
Villa Urquiza, Buenos Aires, Argentina, 2011
FRAGMENTACIÓN- CUERPO-ARQUITECTURA
El movimiento del performer sobre la cama y su procesamiento a partir de un código informático, ejercita la relación con la arquitectura propia del lugar, dialoga y establece parámetros matematizables de relación a partir de su estructura geométrica. De esta forma tanto cuerpo arquitectónico como físico y digital , suponen un mismo cuerpo, el movimiento entonces actúa como interfase entre la arquitectura (pública) y el cuerpo, como materias que dialogan y se entre-crurzan. Sin movimiento no habrá diálogo , ni conversación. Este cuerpo fragmentado de lo privado público, es una sección de lo que vemos , y de como cada día entre un punto y otro en la ciudad se tejen relaciones entre lo corporal y lo urbano (social-arquitectónico) de manera fragmentaria.
CONTEXTO Y VIDA / LO PRIVADO PUBLICO Este proyecto nace a partir de mi observación del entorno urbano donde vivía en la ciudad de Buenos Aires. Tal como ocurre en Chile y especialmente en las comunas de la ciudad capital, Villa Urquiza, es un barrio con un alto grado de hibridación urbana, donde el barrio tradicionalmente de casas y edificaciones de baja altura, quedan subordinados a edificaciones de tipo torre. Estás mismas que en la comuna de Ñuñoa en Santiago hacen alarde de sus alturas, mientras los vecinos intentan mantener sus casas , muchas de las cuales, objetos físicos que patentan la Historia de la Arquitectura Chilena. Observando cada día las actividades de los vecinos, yo desde uno de los pisos más altos, intermitentemente las terrazas de las casas son ocupadas. Claramente aquellas que antes eran parte de una intimidad hogareña, ahora , a vista de todos, parece más que un momento de la vida cotidiana, una escena teatral, teniendo a los vecinos como espectadores. Por otra parte, la construcción colindante , devela los materiales y los fenómenos de la construcción aplicados en la ciudad capital Argentina. De una precariedad perpleja, devela como el valor de uso del territorio es aprovechado de manera descabellada. Mientras la mano de obra , inmigrantes Paraguayos, adornan el edificio entre el Guaraní y el martillo.
Pienso…está bien que en Buenos Aires no se produzcan terremotos, pero cuanto van a pagar por cada apartamento que está construido así ? Mientras las empresas inmobiliarias se enriquecen, los barrios desaparecen y Buenos Aires se extiende hacia sus costados como ramificaciones mal hechas de lo que es su centro. Estas cuestiones parecen menores, cuando cae la noche y día a día se puede ver la vida en cada una de los hogares , enfrente, en los costados, todo parece una gran vitrina, todo está puesto a la vista… lo privado en una vitrina, y yo en una de ellas. Que podría ser aún ese refugio de lo privado?… si bien ya no es un espacio.